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A los 97 años de edad, falleció Arch West el genio del márketing y creador de los famosos Doritos. 

De nacionalidad estadounidense, West trabajaba para la compañía Frito-Lay, como ejecutivo de márketing, cuando en el 1961, durante unas vacaciones junto a su família en Sant Diego, Califòrnia, observó en un puesto de comida ambulante, como unos clientes comían tortillas de maiz fritas.

Esta anécdota culinaria daría pie a los conocidos Doritos, uno de los aperitivos más famosos del mundo, con unas ventas anuales de más de 5.000 millones de dólares y únicamente superados por las patatas fritas Lay’s.

Los populares Doritos que tomaron su nombre del adjetivo Doradito, a causa de su color tostado, acompañarían a West, en el éxito el resto de su vida y también de su muerte.

El funeral de Arch West tuvo lugar el 1 de octubre de 2011 y se ha convertido en uno de los funerales más curiosos y sorprendentes de la historia.

West fue incinerado y sus cenizas depositadas en una urna para ser enterradas posteriormente.

A petición de su familia, aunque son muchos los que creen que fue un deseo del propio West, la urna seria enterrada junto a un cuenco de oro, lleno de sus amados Doritos y la propia hija de West, Jana Hacker, quien pediría a los asistentes del funeral, que acudieran con bolsas de Doritos, para rociar la urna con ellos.

Más tarde la familia argumentó que estaban seguros de que a West le habría parecido una idea estupenda para su último adiós.

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